Este año quiero que me traigan un cartón de cerveza victoria, de preferencia lleno y al tiempo, para ir enfriándolas según la sed que tenga, si por alguna extraña razón no encontrasen me conformo con una plancha de cerveza tecate, les aclaro lo de la cerveza, no se vayan a confundir y me traigan otra cosa, por que donde los encuentre les digo sus tres verdades y los golpeo con lo que me hayan dejado…
Les dejo un vasito con agua para la sed y unas chocolatinas por si les da hambre, nada de vicios, no vaya a ser que se queden a parrandear y no terminen de hacer su chamba…
P.D. Cuidado con los zombis
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En defensa propia,
Era más bien una noche fría y caminábamos entre la gente buscando no se qué en los puestos de la calle y una que otra tienda, casualmente llegamos hasta una que al parecer tenía cosas interesantes por lo que entramos, era una tienda más bien larga y estrecha y al final había unas escaleras con un letrero que decía “arriba encontrará lo mejor” caminamos hasta ellas y comenzamos a subir, a la mitad del camino nos tropezamos con tres hombres de aspecto sospechoso, seguimos subiendo y me pareció que habíamos sobrepasado por mucho el primer piso pero nunca vi la puerta, de bajada encontramos a los mismos tres hombres a quienes preguntamos por el acceso a lo que contestaron –no hay ninguna puerta, pero ustedes ya se metieron en un problema- nos tomaron por sorpresa, los dos que me acompañaban, un hombre y una mujer quedaron paralizados por los maleantes, el tercero me miro y pensé – no puede ser, no puede ser que nos pase esto- el tiempo se detiene cuando te pasa algo así, pero en fracción de segundos metí la mano bajo la chamarra que traía y no se de donde recordé que tenia una pistola tipo escuadra; antes de sacarla me asegure de quitarle el seguro, no quería fallar. La saque ante la mirada de asombro del tipo a quien antes de dispararle en la cabeza vi a los ojos, acto seguido tres disparos más uno dio en un hombro y el otro cada uno en una cabeza, los tipos cayeron y grite –corran¡¡¡- salimos de la tienda como alma que lleva el diablo y nos confundimos entre la gente, tenia la sensación de que nos seguían – imposible – pensé –los muertos no persiguen a la gente – así llegamos al cuarto de hotel donde guardé la pistola no sin antes ponerle el seguro. En mi cabeza daba vueltas el hecho de que nos encontraran y nos metieran a la cárcel - pero, fue en defensa propia - argumentaba, además libramos al mundo de esa basura.
Paso el tiempo, nunca nos encontraron, pero en mi mente sigue vivo el recuerdo…
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Salud¡¡¡ os a todos, buen fin de semana y disfruten sus regalos jajaja¡¡¡



